ESPINACAS A LA CREMA CON QUESO DE CABRA
“Si
lleva bechamel sería capaz de comerme cualquier cosa” Alberto García.
Hombre, cualquier cosa… seguro que sí. Alberto es uno de mis hermanos,
apasionado de la bechamel hasta extremos insospechados, es frecuente oírle
decir la frase que hoy abre este post.
Las verduras no son su
fuerte pero no me cabe la menor duda de que daría buena cuenta de una de estas
cazuelitas de espinacas a la crema con queso de cabra, por dos motivos: el primero porque lleva bechamel y el segundo y más
importante porque estaban para chuparse los dedos.
Un modo fantástico de preparar
las verduras. También preparo de este modo las acelgas, la coliflor
y las zanahorias y si os sirve de pista siempre quedan las cazuelas
limpias como la patena, no sobra nada.
Ingredientes:
(Para 2 raciones)
400 g de
espinacas frescas
3 cucharadas
soperas de aceite de oliva
250 ml. de
leche
1 Cucharada
sopera de harina de trigo
sal
Nuez moscada
Queso de cabra
en rulo
2 cucharadas
soperas de nata
Elaboración:
1.-
Limpiar y trocear las espinacas.
2.-
En una olla calentar 1 litro de agua, cuando rompa a hervir añadir las
espinacas y una cucharadita de sal, cocer durante unos 8-10 minutos.
3.- Escurrir la verdura sobre un
colador y presionar con una paleta o espumadera para que suelten todo el agua.
4.- En una sartén calentar el aceite de oliva, tostar ligeramente la harina e
ir añadiendo, sin dejar de mover, la leche hasta conseguir una bechamel lisa,
sin grupos. (Si calentamos previamente la leche, no saldrán grumos y la
bechamel quedará más suave).
Añadir sal y nuez moscada a nuestro gusto y
agregar las espinacas. Dejar cocer durante un par de minutos y servir en las cazuelitas
slowcook de Pyrex.
5.- Repartir un medallón de queso de cabra sobre las espinacas, cubrir con una
cucharada sopera de nata y gratinar hasta que esté dorado.
Servir caliente.























