TARTA DE RICOTTA Y LIMÓN {Mis libros: Dos italianos entre fogones}
Antonio Carluccio es uno de los
grandes embajadores de la cocina italiana. Autor de 13 libros de gran éxito, ha
participado en numerosos programas de tv. Dirirgió el Neal Street Restauran en
el barrio Covent Garden de Londres y durante 10 años estuvo al frente de la
exitosa cadena de restaurantes Carluccio´s. En 1998 fue nombrado Comendatore,
el equivalente al título de caballero británico, por sus conocimientos, su
entusiasmo y su vida dedicada al servicio de la comida italiana. En 2007
recibió la Orde del Imperio Británico.
Gennaro
Contaldo, es un chef de gran prestigio en Londres. Se le conoce en todas partes
como la “leyenda italiana” que enseñó a Jamie Oliver todo lo que sabe de cocina
italiana. Es autor de 4 libros de cocina, Passione recibió el premio al mejor
libro de cocina italiana en los Wordl Gourmand Awards en 2004. y habitual de
numerosos programas de cocina como Saturday Kitchen de la cadena BBC
Estos
dos cocineros italianos se conocen en el Reino Unido, Cuenta Gennaro que iba a
buscar setas para el restaurante de Antonio el Neal Street, cuando comenzaron
una relación estrictamente comercial que
teminó en una increíble amistad, por la que ninguno de los dos hubiera apostado
a priori porque aunque los dos venían de Italia, erán y son muy distintos y no
sólo en la forma de cocinar, Gennaro es del sur, adora a su familia y siempre
está rodeado de ella además es
profundamente religioso, Antonio es del
norte, es de lo más escéptico y vive solo.
Había
visto alguno de los programas que habían grabado juntos para la BBC y al ver el
libro supe que este tenía que formar parte de esta sección.
Dos
italianos entre fogones cuenta con algo más de 100 recetas de cocina, de esa
que se come a diario en casa, la que se aprende por tradición, la que pasa de
generación en generación, las auténticas recetas caseras de Italia.
Entrantes, primeros y segundos platos,
guarniciones, postres y temtempies son los distintos capítulos en los que
podemos encontrar divididas las recetas. Elaboración sencillas con ingredientes
cotidianos y unas magnificas fotos es lo que vamos a encontrar en Dos italianos
entre fogones. Un libro que es de verdad un lujo.
Os
comentaba que tenía clarísimo que quería
presentaros este libro y os aseguro que lo he leído de rabo a cabo aprendiendo
las recetas y las tradiciones que las envuelven. Y creo que lo he mirado aún
más porque no me decidía por la receta que acompañase a esta entrada, todas,
absolutamente todas me han parecido de lo más apetecible. Al principio me
decanté por unos Rollos de calabacín asado, pero en cuanto ví los ñoquis de
ricotta cambié de idea y volví a hacerlo al llegar a la página de los Ñoquis de
sémola al estilo romano, luego me asaltó un conejo marinado en cítricos con
aceitunas negra y tomillo que descarté al ver las galletas de hinojo. Ha sido
tal mi indecisión que al final opté por abrir el libro por una de sus páginas y
hacer la receta que la suerte me mostrara y fue una sencillísima tarta de
ricotta y limón que suelen acompañar de peras cocidas en vino y azúcar.
En
casa dicen que es la tarta más rica de queso que he preparado, por favor, se
que os va a costar, si podéis degustarla al día siguiente porque entonces habrá
cogido todo el sabor y el aroma de la naranja y el limón y estará sublime.
Ingredientes
Para un molde desmoldable de 25 cm.
- · 500 grs. de hojaldre
- · 300 grs. de ricotta o requesón
- · 200 grs. de queso mascarpone
- · 100 grs. de piel confitada de limón y naranja
- · 120 grs. de azúcar extrafino
- · 6 huevos
- · La piel rallada de un limón
- · Mantequilla para el molde
Elaboración:
Precalentamos el horno a 180º C
Cortamos
un círculo de papel de hornear para forrar el fondo del molde. Untamos el molde
de mantequilla y forramos con el hojaldre. Dejaremos todo el hojaldre que nos
sobre sin cortarlo y colgando por fuera del molde ya que después vamos a cubrir
la tarta con él.
Picamos
con un robot las cáscaras confitadas, yo las he picado bastante y el resultado
ha sido fantástico.
De
los huevos separamos las yemas de las claras. Reservando una yema con la que después
vamos a pintar la tarta.
En
un cuenco mezclamos todos los ingredientes menos las claras de los huevos y la
ralladura de la piel de limón y una de las yemas. Montamos las claras a punto
de nieve y la incorporamos al relleno con cuidado y movimientos envolventes
para que no se bajen. Vertemos el relleno en el molde y tapamos con el hojaldre
sobrante. Pintamos con la yema que teníamos reservada mezclada con una
cucharadita de leche.
Horneamos durante unos 40 minutos.
Hasta que el hojaldre suba y se dore. El relleno deberá de temblar un poco. La
tarta que subirá mucho durante el horneado bajará una vez sacada de horno.
Sacamos del horno, espolvoreamos con
la piel de limón rallada y dejamos reposar un par de horas antes de
desmoldarla. Consumir mejor al día siguiente. Conservar en la nevera.






























