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jueves, 24 de abril de 2014

PICOS O COLINES {Ventanas Verdes: Pan}


En Abril Ventanas Verdes se convierte en Tahona y venimos cargaditas de panes.
            Que hacer pan engancha no es una leyenda urbana, si engancha y cuando empiezas ya no puedes parar. El placer de meter las manos en la masa, de ver como con tan pocos ingredientes eres capaz de preparar una cosa tan rica, (sobre todo si eres un entusiasta del pan), el increíble olor de la masa fermentada y no digamos ya del pan recién horneado es una experiencia que tienes que experimentar.
            Puede que oír hablar de masas madres, de autolisis, de bigas, prefermentos, de métodos directos e indirectos, de porcentajes de hidratación y técnicas de formado, nos asusten un poco, pero os aseguro que no es tan fiero el león como lo pintan, no nos dejemos intimidar y metamos las manos en la masa. Os aseguro que merece la pena.
            Una de mis primeras experiencias haciendo pan fueron unos picos, piquitos, regañas (¡podemos encontrarlos con mil nombres!), es una receta fácil con un resultado estupendo.
            Si hasta ahora no te has atrevido a hacer pan, es una buena receta para empezar, y si ya haces pan en casa y aún no has hecho unos picos pues no se a que estas esperando, ¡venga!
            Hoy Ventanas Verdes huele a pan, yo os dejo unos picos y me voy a ver que han cocido mis compañeras.
¡Qué tengáis un buen día!

 Ingredientes:
(unas 50 piezas)
·        200 g de harina
·        90 g de agua
·        20 g de aceite de aceite de sésamo (o AOVE)
·        3,6 g de sal
·        2 g de levadura fresca de panadería (si utilizas levadura instantánea liofilizada serían 0,6 g)
Elaboración:
            Templamos el agua y deshacemos en ella la levadura.
            Mezclamos todos los ingredientes y formamos una bola con la masa, la tapamos y dejamos reposar durante unos 5 minutos.
            ¿Vas al gimnasio?, pues hoy no lo vas a necesitar, porque prepárate para gastar unas cuantas calorías si optas por trabajar esta masa con el rodillo. La masa es durilla y nos va a hacer falta trabajarla bastante a golpe de rodillo, vamos a hacer un rectángulo con ella, la plegamos tomando un extremo y llevándolo hasta la mitad del rectángulo, tomamos el otro extremo y lo montamos sobre este. Ahora giramos el rectángulo 90º y empezamos a pasar el rodillo por encima hasta obtener una lámina finita. Hacemos esta operación 10 veces (ya veréis como la masa va cambiando, haciéndose más homogénea y dejándose trabajar mucho mejor). Dejamos reposar la masa tapadita durante 20 minutos y volvemos a repetir los plegados y estirados otras 10 veces.



              Que no te encuentras con fuerzas para darle al rodillo, pues no pasa nada, saca tu máquina de hacer pasta y afina la masa con ella. Lo haremos del mismo modo. Partimos la masa en dos o tres porciones (para que nos resulta más fácil trabajarla), la estiramos primero con el rodillo y luego con la máquina de la pasta, empezamos con el ancho mayor y bajamos un par de puntos. Vamos doblando la masa en 3 girándola y volviendo a pasarla por los rodillos. Lo haremos 10 veces, dejamos reposar 20 minutos y repetimos el afinado y doblado otras 10 veces.
            Ahora que nuestra masa se ha rendido, que es muy fácil de trabajar, que está lisa y bonita, la dejamos descansar durante unas horas, (o incluso mejor, en la nevera toda la noche).
            Cuando haya doblado de volumen (o al día siguiente si la has dejado en la nevera durmiendo, la sacas de la nevera y la dejas que se atempere). La amasamos ligeramente y la dividimos en dos.


                    Tomamos una porción de masa la extendemos (con rodillo o máquina de pasta, muy finita, cuánto más finita más crujientes van a quedar nuestros picos), y le damos forma a los picos. ¿Cómo?, pues si tenéis paciencia y tiempo de uno en uno, cortando nuestra fina lámina en triángulos rectángulos de unos 3 cm. de lado y enrollándolos sobre si mismos, comenzando por la base. Luego lo frotamos con energía sobre la encimera o mesa de trabajo con la palma de la mano, para que se aprieten.
O bien, cortamos tiras de unos 5 cm. de ancho (la masa estirada muy finita), la enrollamos consiguiendo un cilindro como de un dedo de gordo, lo frotamos entre las manos, para que el cordón se apriete y lo cortamos en trocitos de unos 3 o 4 cm.
            Vamos colocando los colines sobre la bandeja de horno, los tapamos y dejamos reposar unos 45 minutos. Se han a hinchar un poquito.
            Mientras vamos a precalentar el horno a 190º. Horneamos nuestrso picos a esta temperatura durante unos 10 minutos. Bajamos a 170ºC y continuamos hasta que estén doraditos.
            Los sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla. Luego prepara unas tapas, unos amigos y presume de piquitos caseros, ;)

Fuente: