CROQUETAS DE CHORIZO
Cuando preparo croquetas suelo hacer muchas, no sólo porque soy una fan incondicional de la bechamel y de las croquetas en cualquiera de sus variantes, es que así congelo una parte y me sirven de fondo de congelador. Ideales para los aperitivos y cenas.
Mi carnicero, cuando hace chorizo suele reservar una parte sin embutir, que vende en bandejas como si de carne picada se tratara. Me encanta comprarla para preparar empanadas, pasta o como en este caso croquetas.
Si no conseguís la carne así, es tan fácil como quitarle la tripa a los chorizos frescos y listo para hacer una gran cantidad de croquetas, en este caso han salido alrededor de 40, (es cuestión de reducir las cantidades).
Para congelarla:, extenderlas en una fuente de horno (que os permita meterla en el cajón del congelador), sin apilarlas y dejarlas al menos durante una hora, después las podéis meter todas juntas en una bolsa o en un tupper y permanecerán sueltas y sin perder la forma.
Ingredientes:
(Para unas 40 croquetas)
· 250 grs. de preparado de chorizo
· 75 grs. de cebolla
· 3 cucharadas soperas de harina
· 2 cucharadas soperas de maicena
· 3 cucharadas soperas de aceite de oliva
· 1 l de leche
· 1 cucharadita de sal (depende del aliño del chorizo)
· ½ cucharadita de pimienta negra (depende del aliño del chorizo)
· ½ cucharadita de nuez moscada
Para el rebozado:
· Harina
· Huevos (4)
· Pan rallado
Para freír
· Abundante aceite de oliva virgen
Elaboración:
Rallamos la cebolla
Disolvemos la maicena en una taza de leche.
Calentamos en una sartén el aceite de oliva y doramos la cebolla, agregamos la carne de chorizo y la freímos ligeramente, cuando haya soltado su grasa agregamos la harina y con una cuchara de palo o unas varillas la movemos bien para que se integre con la carne y se dore. Sin dejar de mover ( y a fuego medio) agregamos la leche sola y la que teníamos con la maicena disuelta, salpimentamos y añadimos la nuez moscada. Dejamos cocer, moviendo continuamente para que no se nos pegue, hasta que la masa esté espesa y comience a separarse de las paredes de la sartén. Rectificamos de sal y vertemos la masa en una fuente plana.
Untamos papel film con un poquito de aceite de oliva y cubrimos la fuente, de este modo evitaremos que se seque la superficie y será más fácil liar las croquetas. Cuando se ha enfriado a temperatura ambiente la conservamos en la nevera al menos 1 hora para que se endurezca la masa.
Colocamos 3 platos, uno con harina, otro con huevo y otro con pan rallado
Con un tenedor tomamos porciones de la masa, las pasamos por harina y le damos forma de croqueta, después la rebozamos en huevo y pan rallado. Si las vamos a congelar lo haremos en este paso, una vez empanadas.
Calentamos abundante aceite de oliva en un cazo o una freidora y freímos las croquetas hasta dorarlas. Las sacamos a papel de cocina para retirar el exceso de aceite y listas para comer.





























