CREMA DE CHOCOLATE BLANCO Y MASCARPONE
Comienza septiembre, se acabaron
las vacaciones y vuelvo a la rutina. Hay
a quien las vacaciones le resultan demasiado largas, y pasadas las dos primeras
semanas están deseando volver a lo conocido, a lo habitual… que sí, que conozco
un montón de gente a la que le ocurre, a mi no. Dejo tantas cosas para hacer en
vacaciones que cuando terminan hubiese necesitado algunos días más para
terminar al menos una parte de lo que tenía previsto. Aunque no puedo quejarme,
estas vacaciones han dado mucho de sí y al menos he conseguido hacer algunas
cositas que llevaban tiempo esperando, como lijar y encerar algunos muebles,
terminar los dobladillos de algunos manteles y hacerle los piquitos de
ganchillo a otros, releer Pretérito Imperfecto (un libro que me deja muy buen
sabor de boca) e ir al cine, ¡que bien se ven las películas en el cine!, y que
ricas las palomitas.
Cuando me marché de vacaciones lo
hice con una receta dulce: tarta mágica de chocolate (es la entrada anterior) y
vuelvo con otra receta de chocolate, crema de chocolate blanco y mascarpone, (no
me veis, pero sonrío, este ha sido el verano del queso, queso de cabra,
mascarpone, gorgonzola, brie, manchego, edam, parmesano,…., he devorado queso
casi, casi, a todas horas, y ha sido el protagonista de un montón de recetas
que irán apareciendo por el blog)
Ingredientes
(Para 4 raciones)
·
250
ml. de nata líquida
·
160
grs. de mascarpone
·
160
grs. de chocolate blanco
·
2
hojas de gelatina
Para decorar:
·
Frambuesas
y menta
Elaboración:
Hidratamos
la gelatina en agua
En
un cazo calentamos la nata y añadimos el chocolate troceado, lo movemos para
que se derrita y obtener una crema sin grumos. Escurrimos la gelatina y la
agregamos a la crema, lo mezclamos bien y por último incorporamos el queso.
Repartimos
la crema en 4 recipientes y los guardamos en la nevera al menos 4 horas.
Servimos
la crema acompañada de frambuesas y decoradas con unas hojitas de menta.